En cualquier lugar del planeta, los investigadores están obsesionados con una sola cosa, publicar. Las mayores preocupaciones de la comunidad científica no son ni los experimentos ni los problemas científicos que tratan de resolver. El que quiera triunfar en este mundo debe cumplir el requisito único de tener una lista de publicaciones en revistas de alto impacto. Sin embargo, es cierto que el sistema parece la forma más objetiva de juzgar el currículum de un científico, pero no sus habilidades. A continuación se discute la validez de este sistema.

Un problema potencial presente en el sistema actual de publicación es el equilibrio entre calidad y cantidad. Las universidades en general evalúan los currículos de los candidatos considerando ambos factores. Como resultado, un candidato con una larga lista de estudios de calidad media puede superar a otro que hizo mayores contribuciones. Además de esto, la experiencia industrial, que no suele llevar publicaciones asociadas, no se valora. Aunque el sistema es injusto las mejoras parecen difíciles pero no son imposibles.

La cantidad de las publicaciones afecta directamente a la calidad. Cada año se crean más y más revistas, muchos científicos se plantean si el trabajo de los referees se está realizando adecuadamente. Existe una gran presión, quienes escriben artículos están deseando verlos publicados. Por tanto, es posible que se estén cometiendo errores en la revisión. Otra cuestión es el hecho de que aunque muchos artículos describen avances maravillosos desde el punto de vista científico, estos están tremendamente lejos de la ciencia aplicada. Estos factores están retrasando el progreso científico. No solo es un problema de falta de revisión, sino también de mal aprovechamiento de los recursos.

Una incidencia habitual se produce cuando investigadores tratan de replicar un experimento descrito en un paper. En ocasiones, el procedimiento experimental simplemente no funciona. Esto puede deberse a múltiples causas:

  • Los detalles sobre como realizar el experimento están descritos vagamente –lo que sería responsabilidad de los referees que aceptaron el artículo-.
  • Condiciones externas no consideradas como las condiciones ambientales o el efecto de los materiales utilizados.
  • Poca experiencia o falta de habilidad por parte de aquellos que tratan de replicar el experimento.

El sistema actual en estos casos, castiga a los autores del artículo no replicable dejándolos sin citas. Sin embargo, ¿qué ocurre si este artículo es simplemente una mentira?

Para resolver esta situación mi propuesta es dar mayor importancia a los estudios de reproducibilidad. Este aspecto actualmente no es apreciado, pero es indispensable obtener un conocimiento fiable.

Además, muchos expertos afirman que el número de científicos no para de crecer. Algunas predicciones algo pesimistas prevén altas tasas de desempleo en estos profesionales. La estrategia que yo propongo puede solucionar este y el problema de la reproducibilidad al mismo tiempo.

Otra cuestión adicional es la falta de ciencia aplicada. La ciencia básica es esencial, pero tal vez la relación ciencia fundamental/ciencia aplicada no sea la correcta. No es simplemente el porcentaje de estudios dedicados a cada vertiente, el problema también reside en la extensión de muchos estudios que no buscan salir del laboratorio. La unión de la ciencia y las aplicaciones prácticas, que crean grandes resultados para nuestra sociedad es muy débil. A las compañías no les gusta trabajar con las universidades ya que señalan que estas solo viven de publicar. Al mismo tiempo, las universidades indican que las empresas están obcecadas en los beneficios y que desprecian el conocimiento y los efectos a largo plazo. Habiendo estado en ambas partes puedo asegurar que esto es aproximadamente la realidad.

Como conclusión, es posible resumir los retos políticos y organizativos de la investigación futura en unos cuantos puntos:

  • Debería mejorarse el sistema de evaluación de los científicos en las universidades.
  • Debería mejorarse la revisión de los trabajos científicos incluso creando agencias encargadas de determinar la reproducibilidad para crear un conocimiento fiable.

Es fundamental crear puentes entre la ciencia aplicada y la investigación académica.