Puede parecer absurdo, pero es posible y además no solo no es tóxico sino que en algunos alimentos hay madera. Calificada como GRAS –generally recognized as safe- por la FDA, la celulosa es un importante ingrediente alimentario. Muchos alimentos dietéticos, como son algunos panes, carnes procesadas y sucedáneos proteicos que imitan la carne para los vegetarianos llevan fibra alimentaria cuyo componente mayoritario es la celulosa.

En la época medieval, las malas cosechas y el hambre eran comunes. Para aumentar el rendimiento del trigo, algunos molinos comenzaron a añadir serrín o molienda de madera a sus harinas. El resultado del uso de la llamada harina de árbol –tree flour-, hizo que el rendimiento de la elaboración del pan aumentara mientras que de forma colateral la dieta de los consumidores mejoraba por el inesperado aporte de fibra. La calidad y el sabor del pan posiblemente empeoraron.

La sociedad occidental actual sufre los problemas de la obesidad junto con la falta de fruta en la dieta. Como resultado la cantidad de fibra ingerida, que debe ser entre 25 y 50 g al día dependiendo del sexo y la edad, es menor de la adecuada. Para paliar estas necesidades de la población, y para copar el nicho de mercado de los alimentos saludables, muchas marcas de pan añaden fibra a sus recetas. El resultado son productos con hasta un 400 % de fibra extra. Este artículo no pretende ser alarmista, la fibra es un ingrediente imprescindible, pues la celulosa es un polímero que no se fermenta en los intestinos y que facilita el tránsito gastrointestinal.

La fibra utilizada por las compañías alimentarias es de origen vegetal, sin embargo, no procede de la madera. Este ingrediente se extrae del trigo o de las cáscaras de las frutas que sobran de la elaboración de preparados o zumos. No obstante, la composición química de la fibra de la madera es exactamente la misma que la de estos preparados. Además, la madera presenta una serie de ventajas respecto al trigo ya que no tiene gluten.

Por tanto, sería posible utilizar la madera como fuente de fibra alimentaria. No se trata de un ingrediente con poder calórico, pero sí es un componente necesario en la alimentación para tener una dieta adecuada.