El otro día, un comentario en la radio hizo tambalearse las bases de todoconciencia. Un investigador científico dijo textualmente “los científicos no tenemos que plantearnos cómo será el futuro, tenemos que diseñar cómo queremos que sea”.

¿Hasta dónde es eso posible? Para mí la genialidad había estado presente en personajes como Arthur C. Clarke, tipos visionarios capaces de vaticinar las tendencias del futuro.

https://www.youtube.com/watch?v=wC3E2qTCIY8

Mi meta, era llegar a hacer una previsión medianamente acertada, al menos a soltar un número enorme de predicciones y acertar al menos parcialmente en alguna –como hiciera el célebre Nostradamus-.

Cambiar el poder predictivo por el ejecutivo sobre nuestro futuro es una tarea inabordable para un individuo, pero no imposible para una comunidad.