El Ácido sulfúrico es una base

El ácido sulfúrico, una sustancia peligrosa que entre otras cosas formaba la sangre de los Aliens, es una base. Lógicamente no siempre, depende con quién se encuentre. Tendemos a pensar en el concepto ácido/base como algo absoluto, pero en realidad es relativo. Toda sustancia, prácticamente es anfótera y por ello puede actuar como ácido o como base, dependiendo de con qué reaccione. El ácido sulfúrico es una de las sustancias con un mayor carácter ácido, sin embargo existen ácidos más fuertes. De esta forma, los llamados súperácidos son capaces de hacer del ácido sulfúrico una base. Los súperácidos, no son muy comunes pero tienen una acidez que puede llegar a ser 10000000000000000000 mayor que la del sulfúrico. Lo más prudente sería que la próxima vez que te pregunten sobre la acidez del sulfúrico no respondas de manera demasiado rotunda.

Todos los elementos son metales

Si el párrafo anterior no fue suficiente para hacer temblar tu base sobre la química, a continuación viene un nuevo terremoto. Si recuerdas el estudio de la tabla periódica, en ella hay sustancias que son metales y otras que no. Pues bien, todos los elementos son metálicos. La cuestión es saber en qué condiciones se comportan de esta forma. Para que esto se produzca, en algunos elementos la temperatura debe ser extremadamente baja y la presión muy elevada. A cuento de esto cabe comentar que recientemente ha sido noticia la obtención del hidrógeno metálico, algo posible pero muy poco frecuente en la naturaleza, al menos en las condiciones terrestres. En cuanto a la tabla periódica no es que la clasificación esté mal, simplemente está hecha en la tierra y contempla el estado de los elementos en las condiciones de nuestro planeta.

El oro se puede formar a partir de otras sustancias.

Mediante reacciones de fusión o fisión nuclear, rompiendo o uniendo núcleos, es posible generar los distintos elementos. Esto ocurre en las estrellas donde hay una gran cantidad de energía hay distintos elementos que se combinan para dar lugar a otros, entre los que está el oro. Lo que es cierto es que el ser humano de momento no es capaz de obtener oro como les gustaría a los alquimistas medievales. Con el paso de los años no hemos encontrado la “piedra filosofal”, pero al menos ya conocemos teóricamente el proceso.

Tendemos a aprender y a crear en nuestras mentes ideas preestablecidas, clasificar blanco, negro, grande, pequeño… unos valores absolutos que nos permiten entender más fácilmente los conceptos. En cambio la realidad es relativa, así, lo más sabio no es afirmar con rotundidad. Lo inteligente es dudar, la mejor respuesta suele ser… depende.