Actualmente está de moda correr. Mucha gente participa en carreras populares y se ven corredores por todas partes, en el campo, en los parques, en las carreteras… incluso cuando hace frío y está lloviendo. Las personas que no salen a correr podrían pensar “¿Qué hacen esos locos?”

Tal vez el deseo de un estilo de vida saludable es la razón por la cual la mayoría de los corredores se iniciaron en esta actividad. Pero debe tenerse en cuenta que nuestra sociedad se ha vuelto superficial por tanto el deseo de un cuerpo perfecto también debe estar en la lista de razones. Además correr permitir perder peso, mantenerse en forma, dormir mejor y es bueno para la salud cardiovascular. Pero los beneficios de esta actividad no se reducen a lo físico. Con el ejercicio el cuerpo comienza a producir endorfinas. Estas son hormonas que pueden hacer que incrementan la felicidad y nos hacen sentirnos activos. Después de una carrerita nos sentimos en un magnífico estado de ánimo. Es común que durante el tiempo de ejercicio la gente piense en las cuestiones que le preocupan. En estas condiciones, durante el ejercicio, el cerebro está lleno de oxígeno, por ello algunos estudios afirman que corriendo somos capaces de pensar de forma más clara. Las endorfinas también ayudan en esta tarea al proporcionar un punto de vista optimista.

Lo más positivo de esta moda es que la sociedad se está volviendo más sana. El problema es cuando esta actividad se convierte en una obsesión. Hoy en día es común ver a las personas que mueren en las carreras populares debido a ataques al corazón. Algunos atletas aficionados participan en competiciones sin tener el entrenamiento y las capacidades adecuadas. Una persona que nunca ha corrido más de 10 km no debería correr un maratón. En mi opinión las carreras por encima de 15 Km deberían ser exclusivamente para atletas federados que se encuentren bajo supervisión médica.

Está claro que correr es una buena costumbre. Pero, ¿Cómo empezar? La mejor época del año para empezar es verano, debido al buen tiempo. Recomiendo ir paso a paso, por ejemplo el primer día puedes correr 10 minutos alejándote de tu casa y para así tener que correr otros 10 minutos para volver. La progresión consiste en ir poco a poco aumentando los minutos para de esta forma en unos pocos meses ser capaz de correr 30 minutos a la ida y otro tanto en el camino de vuelta. El hecho de alejarte te obliga a tener que volver corriendo y de esta forma evita tentaciones de detenerte antes de tiempo. ¡Te recomiendo probar el efecto de las endorfinas!