En la √ļltima d√©cada, algo ha cambiado en el panorama televisivo. Algunas series son pioneras en la adquisici√≥n de estas tramas lo que las ha hecho rompedoras. ¬ŅQu√© fue? Piensa en las series que tuvieron √©xito en el 80-90, como la serie del equipo A, los lagartos de V y¬† la primera versi√≥n de Gal√°ctica. Hab√≠a algo com√ļn en estas series, el bueno era bueno y el malo era malo. Los buenos eran de car√°cter noble, nunca utilizaban la traici√≥n y trataban de evitar a toda costa el uso de la violencia, normalmente. Por otro lado, los malos eran traidores, pod√≠an utilizar cualquier treta para lograr sus objetivos. Suele decirse que estos eran personajes planos.

índice2

Pero llegado el 2000 apareci√≥ un nuevo tipo de serie, la serie que pone dota a sus personajes de un trasfondo. The Wire fue tal vez una de las primeras series en las que la polic√≠a ten√≠a sus tejemanejes mientras que algunos traficantes de droga se presentaban como v√≠ctimas de la sociedad. Este tipo de rasgos tambi√©n se observan en personajes como Walter White ‚Äďprotagonista de Breaking Bad- considerado como uno de los personajes con mayor evoluci√≥n, en sus inicios la serie lo presenta como una v√≠ctima-no voy a desvelar m√°s por no hacer Spoilers-. Por otro lado si prestamos atenci√≥n a la serie Galactica, se aprecia una enorme diferencia entre la versi√≥n cl√°sica y la nueva versi√≥n.

índice3

Está claro que la nueva fórmula funciona, pero es posible que en la actualidad se esté abusando de estos personajes cambiantes. Normalmente consideramos que una buena película o serie debe tener sorpresas y derivas inesperadas. Sin embargo el abuso de estas características en los personajes llega a ser un sinsentido. Como ejemplo de este abuso cabe mencionar el capítulo final de la Guerra de las Galaxias o la serie juego de tronos. No hay que olvidar que en la vida real también hay personas planas, mientras que el atractivo de la introducción de estas personalidades profundas y complejas puede ser positivo pues explora las reacciones humanas y dota de credibilidad a las tramas, un abuso de estos personajes retorcidos vuelve las obras surrealistas.